Es una película policiaca ligera, divertida y muy consciente de sí misma, que rinde homenaje a la reina del misterio, Agatha Christie, sin caer en la imitación fácil. Cambia las suficientes cosas de los tropos y cliches de este género como para hacerla fresca, moderna y con una personalidad propia.
Un dúo protagonista que funciona de maravilla
El reparto está fantástico, pero es imposible no fijarse en Saoirse Ronan y Sam Rockwell, que llevan el peso de la historia con una química deliciosa. Ronan brilla especialmente en los momentos de comedia: su personaje es torpe, entusiasta y tremendamente humano, y ella lo interpreta con un timing cómico impecable. Rockwell, por su parte, aporta el contrapunto perfecto: más seco, más cansado del mundo, pero igual de magnético.
Aunque me encantaría ver más películas con estos dos resolviendo crímenes, la trama es autoconclusiva y cierra muy bien, sin depender de secuelas.
Un festín visual para amantes de la estética
La fotografía es espectacular. Si tienes una buena televisión y puedes verla en 4K con HDR, es un auténtico placer visual. La película está rodada mayoritariamente en interiores, y cada plano está compuesto con un mimo casi teatral: colores cálidos, encuadres simétricos, decorados llenos de detalles… todo contribuye a crear una atmósfera acogedora, casi de “misterio de salón”, que encaja a la perfección con el tono de la historia.
Es una de esas películas que apetece pausar solo para recrearse en la imagen.





Mientras que en adaptaciones recientes de Agatha Christie como Misterio en el Nilo es un crucero elegante con asesinatos, Mira cómo corren es una obra de teatro acogedora donde te ríes mientras intentas adivinar quién es el culpable.
Un tono meta muy bien llevado
La película juega abiertamente con la idea de “misterio dentro del misterio”. Habla de cómo se construyen las historias de asesinatos, se ríe de sus propios clichés y hace guiños constantes al espectador. Lo mejor es que lo hace sin ponerse pesada: no rompe la inmersión, no se vuelve pedante y no cae en el exceso de guiños. Simplemente añade una capa de humor y autoconsciencia que la hace más divertida.
Un reparto secundario de lujo
Además de los protagonistas, el film cuenta con un reparto muy sólido en el que destaca Adrien Brody, que aporta carisma incluso en escenas breves. El resto del elenco acompaña con solvencia y ayuda a construir ese tono entre lo teatral y lo cinematográfico que define a la película.
Conclusión
En definitiva, Mira cómo corren es divertida, fresca y muy acogedora, con un reparto encantador, una estética preciosa y un misterio que se disfruta de principio a fin. No pretende reinventar el género, pero sí jugar con él con cariño e inteligencia.
Si te apetece una película que te haga sonreír mientras sigues las pistas, esta es una apuesta segura.





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