En 2023 leí varios ensayos interesantes, pero El callejero, de Deirdre Mask, fue sin duda el que más me sorprendió y disfruté. Lo descubrí gracias al programa La Cultureta (Onda Cero), donde lo mencionaron casi de pasada. Algo en lo que contaron se me quedó rondando la cabeza, y un par de días después busqué más información. No encontré demasiado, pero tuve la intuición de que me gustaría. En verano lo leí… y acerté de lleno.
El libro está editado por Capitán Swing en una edición muy cuidada.

Un ensayo accesible y lleno de ideas potentes
💡 Mask escribe con una prosa sencilla, clara y muy bien estructurada. A partir de una premisa que parece humilde —las direcciones postales— construye una narración fascinante sobre lo que el callejero ha significado para la humanidad y lo que sigue significando hoy para quienes aún viven sin una dirección.
El libro arranca con la motivación personal de la autora y, desde ahí, nos lleva por la historia de las calles en distintas ciudades del mundo. Explica cómo tener una dirección postal puede mejorar radicalmente la vida de las personas, pero también muestra usos más oscuros: por ejemplo, cómo en algunas ciudades se implantó el callejero para facilitar el reclutamiento militar forzoso.
Direcciones que cambian vidas
Uno de los capítulos más impactantes es el dedicado a barrios muy desfavorecidos de India. Allí, miles de personas no podían solicitar ayudas gubernamentales porque no tenían dirección postal. La implantación de un sistema de calles y números permitió que accedieran por primera vez a servicios básicos. Es un ejemplo perfecto de cómo algo tan cotidiano como una dirección puede marcar la diferencia entre la exclusión y la posibilidad de vivir mejor.
Nombres de calles: poder, raza y memoria
Otra parte especialmente interesante es el análisis del origen de los nombres de las calles. Mask muestra cómo estos nombres están profundamente ligados a cuestiones de poder, dinero y raza. La sección dedicada a Inglaterra me pareció fascinante: revela cómo un simple nombre puede condensar siglos de historia, privilegio o conflicto.
El futuro del callejero
En el tramo final, la autora explora proyectos tecnológicos actuales que buscan asignar una dirección postal a cada punto del planeta. Esta parte me gustó un poco menos: muchas de las soluciones suenan demasiado a “idea de startup de Silicon Valley”. Aun así, es un cierre que abre debates interesantes sobre el futuro de la geolocalización y la identidad urbana.
Conclusión: un ensayo fresco, original y revelador
🌿 El callejero es un ensayo sorprendentemente fresco y original. Me hizo pensar en cosas que siempre había dado por hechas —como el origen de las direcciones o la carga simbólica de los nombres de las calles— y me encantó descubrirlas.
Lo recomiendo a cualquier persona curiosa que disfrute aprendiendo cómo funciona el mundo. Para ser un debut, es un trabajo brillante.


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